Author: Republica

October 11, 2019 Republica 0 Comments

Siempre tuve cierta aversión por los temas de negocios y economía.

No era que no lo comprendiera, sencillamente, entre más tenía claro cómo funciona el mundo de los negocios, más me daba cuenta lo inmerso que estoy en una dinámica de desigualdad e injusticia.

Si bien es cierto que las jerarquías siempre existirán, incluso por un tema de organización y repartición de bienes, también lo es que no siempre se hace de manera equitativa, hay países en los que la pobreza de la mayoría abunda, mientras unos cuantos empresarios son dueños de las riquezas en general.

Comparar los sistemas económicos de todos los países entre sí, siempre nos llevará a una discordancia importante, pues no todas las organizaciones sociales se pueden dar de la misma manera; cada una de las sociedades tiene su propio sistema de valores y costumbres que resultan en una moral específica. Es así que, las cosas que pueden parecer correctas e incluso funcionar en algunas sociedades, en otras resultan una locura.

En muchas universidades de gobierno nos enseñan a pensar en un mundo horizontal, en una perspectiva del mundo en la que todos caben, en donde todos podemos ser escuchados y tener una voz, una pertinencia y una relevancia, desdichadamente no siempre es así.

El golpe de realidad es más dramático cuando con nuestros pocos conocimientos intentamos enfrentarnos al gigante del costumbrismo, el capitalismo y el sistema económico, que si bien de pronto parecieran un monstruo avasallador, con el paso del tiempo vamos encontrando la manera de sortear los embates y familiarizarnos con lo que significa el mundo real.

Si bien estas líneas pueden parecer algo dramáticas y fatalistas, se escriben con la intención de ser realistas y acercar al mundo palpable a aquellos que, sin saber realmente a qué se enfrentan, caminan valientes hacia él.